
Hace cuarenta años, Patrick Reyena escribía en Associated Press: «París tiene el Harry’s Bar, Singapur tiene el Raffles, Nueva York tiene el McSorley’s Saloon, y Faial, en medio del Atlántico, tiene el Peter Bar». Treinta y cinco años más tarde, cuando el mundo se enfrentaba a la pandemia de la COVID-19, las gentes de la mar llenaban las redes sociales de comentarios sobre el Peter Café Sport, diciendo cosas como esta: «Llevo treinta años navegando y este ha sido el mejor servicio, prestado de forma totalmente voluntaria, que he recibido en toda mi vida en cualquier lugar…
Me han traído medicamentos, me han arreglado la conexión a Internet, han solucionado algunos problemas con las lámparas… Simplemente perfecto». Este comentario pone de manifiesto que el Peter Café Sport, una empresa familiar marítima centenaria situada en medio del Atlántico, sigue siendo un faro de identidad y comunidad para los marineros de todo el mundo.
Pero ¿qué lleva a este pequeño y centenario bar familiar, ubicado en una pequeña isla del archipiélago de las Azores, en Portugal, a alcanzar un reconocimiento tan amplio a nivel internacional? Para responder a esta pregunta, llevamos a cabo un estudio empírico sobre esta empresa familiar multigeneracional, cuyos resultados fueron publicados en mayo de 2026 en Entrepreneurship and Regional Development, una revista de referencia en el ámbito del emprendimiento.
El estudio empírico consiste en un caso etnográfico virtual desarrollado desde marzo de 2020 hasta diciembre de 2021. Para ello, utilizamos diversas plataformas de redes sociales (por ejemplo, Instagram y Facebook), sitios web (por ejemplo, petercafésport.com, The Guardian, SIC Notícias, BBC o TripAdvisor) y contenidos de vídeo (por ejemplo, YouTube y RTP). La etnografía virtual se complementó con una investigación in situ, que incluyó cuatro entrevistas no estructuradas realizadas en diciembre de 2021 al propietario del Peter, a su hijo, a su sobrino y a uno de sus empleados.
Nuestros hallazgos revelan dos cuestiones clave. Primero, que el compromiso social siempre ha estado presente en el Peter, desde su fundación por Henrique Acevedo en 1918, antes de que el concepto de emprendimiento social se popularizara. Segundo, que pocos lugares en el mundo reflejan la profundidad emocional, histórica y simbólica del Peter Café Sport, y que la clave de esta singularidad se encuentra en su identidad organizacional.
Enraizada en la historia familiar, la identidad del Peter funciona como un mecanismo a través del cual el legado cobra vida y permite mantener y promover el propósito social con el que nació la empresa.
Durante los periodos de relativa estabilidad, la identidad se expresaba sutilmente a través de la innovación continua y la preservación del patrimonio. Sin embargo, en épocas de crisis, las actuaciones del Peter estaban guiadas por valores interiorizados, narrativas históricas y conocimientos tácitos. Así, durante la pandemia de la COVID-19, marineros de todo el mundo quedaron varados en el mar (debido al cierre de los puertos y al endurecimiento de los controles fronterizos), con recursos limitados y limitaciones de aprovisionamiento. En esos momentos, y en condiciones de gran estrés y alto riesgo, el Peter reactivó su legado de servicio a la comunidad y a la gente del mar, ofreciendo provisiones (combustible, medicinas, documentación y comidas) y servicios esenciales (a menudo gratuitos) que muchas instituciones oficiales no podían proporcionar. Y aunque algunas de las iniciativas del Peter no estaban planificadas, todas ellas eran coherentes con su propósito fundacional y estaban enraizadas en la identidad organizacional.
Mientras que la literatura tiende a subrayar que la identidad de las organizaciones a menudo opera como una fuerza estabilizadora o limitadora, en el caso del Peter Café Sport, la identidad se revela como un recurso flexible que impulsa y guía la toma de decisiones en momentos de incertidumbre. Dicha identidad permite que el compromiso social del fundador no solo persista, sino que pueda reactivarse décadas después de la creación del Peter para reafirmar y perpetuar en el tiempo la misión social de esta pequeña empresa familiar.
“El estudio muestra que, en momentos de crisis, ese legado puede convertirse en una guía para actuar y responder a las necesidades de la comunidad.”
Nuestro estudio explica cómo las lógicas socioeconómicas híbridas persisten a lo largo de las diferentes etapas de la vida de esta empresa familiar, contribuyendo así a una mejor comprensión del emprendimiento social en tiempos de crisis. En particular, nuestro estudio revela que, en un contexto insular y geográficamente periférico, el propósito social no es meramente una elección estratégica, sino una condición de legitimidad organizativa: la insularidad amplifica la visibilidad moral, la interdependencia y la responsabilidad hacia la comunidad, estabilizando así los compromisos identitarios de orientación social junto con los imperativos económicos.
En conclusión, el caso del Peter Café Sport revela que, cuando el legado familiar se materializa mediante prácticas identitarias en vez de mantenerse como un mero símbolo, se convierte en un motor de renovación e impulsa el compromiso social, en lugar de generar estancamiento. Incluso cien años después.
Referencia
Dinis, L., Pina e Cunha, M., y Hernández-Linares, R. (2026). A home in the ocean: How identity shapes social purpose in a small family business. Entrepreneurship and Regional Development. http://dx.doi.org/10.1080/08985626.2026.2668359
Autoría

Liliana Dinis
Universidad Católica Portuguesa

Miguel Pina e Cunha
Universidad Nova de Lisboa

Remedios Hernández-Linares
Universidad de Extremadura
“En el Peter Café Sport, la identidad construida a lo largo de generaciones mantiene vivo el compromiso social de la empresa.”